rafael araya: Experto en Seguridad Pública y Privada, Capacitador Acreditado OS 10, Mayor (R) Carabineros, Experto Negociador de Rehenes (FBI); Administrador Profesional en Seguridad Pública, Analista Criminal e Investigador ex Jefe SIP Prefectura de Talca. Relator de charlas motivacionales y de prevención delictual a empresas; Experto y Asesor de Equipos en Crisis
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La Seguridad

rafael araya
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Publicado el 13, julio, 2011

Anoche pude ver en las noticias del cierre, una escena impresionante y que logró ponerme los pelos de punta: una mujer en el Tribunal de Garantía, clamaba justicia a viva voz a una jueza que, sin que le temblara la mano, no dudó en poner su firma a la resolución que, lean bien, PUSO EN LIBERTAD A LOS AUTORES del violento asalto del que fue víctima junto a su familia en la ciudad de Santiago.
Esto amigos, ya no pareciera asombrarnos; sin embargo en mi experiencia como Oficial de Carabineros, hasta nosotros en algún minuto se nos apretaba la boca por hacer lo que ésta valiente mujer llevó a cabo en la pulcra sala de audiencias ante la desesperación de ver salir, muy sonrientes e impunes, a estos desalmados sin corazón, que no trepidaron en golpearla con un cuchillo y amenazarla con quitarle la vida de no acceder a sus perturbados instintos criminales.
“¡¡ Y si fuera su hija la asaltada?!! ” exclamó entre sollozos la mujer…”¡¡ A ud. jueza, no le pegaron con un cuchillo!!..mire como me dejaron la cara y más encima los dejó que se fueran!!! Esta es la justicia?? y nosotros que?!!! (…) ” Concluyó angustiada.

Independiente de las conjeturas judiciales que abrazan los Magistrados, realmente es una verguenza la aplicación de las variables que, casuísticamente, llevan a un Letrado a disponer la libertad con tanta facilidad a delincuentes con nutrido prontuario de detenciones y fichaje en el Registro Civil. Se sabe que tienen, junto a los Fiscales,instrucciones de encarcelar lo menos posible a los criminales debido a la sobrepoblación de los penales en nuestro país, pero, ¿será esto una real motivación para ver como día tras día la gente tiene que sufrir en carne propia el flagelo delictual y se siente negada en sus propios derechos?
Recuerdo, por ejemplo, en una ocasión y con motivo de un encuentro futbolístico amateur en una comuna del Gran Concepción y que convocaba a lo más “cremoso” del hampa regional, evento que motivó al accionar de un plan de Servicios operativos de nivel A, es decir, casi como si se enfrentaran Colo Colo y la Universidad de Chile; en tal función, y en el proceso de revisión, sorprendí infraganti a un sujeto que portaba una escopeta hechiza (léase “tamara” dos fierros galvanizados con aguja percutora capaz de disparar munición calibre 12 mm). Naturalmente fue detenido. Se informó al fiscal de turno quien, para sorpresa de todos los Carabineros a mi cargo, otorgó la libertad previa comprobación del domicilio y citación a la Fiscalía, a pesar de tener nutrido prontuario policial; obviamente, el hampón, nunca se presentó.
Desde allí comenzó mi particular visión crítica a este sistema que, en la practica, debiera ser fuerte e imbatible. No soy antisistémico, nada de eso. Era obvio que se hacía necesario un cambio para mejorar la calidad de la justicia; lamentablemente, las cosas no han salido como uno quisiera.
Días después de ese episodio, hablé con un juez de garantía y le expuse este hecho y su respuesta fue tajante: el fiscal, si quisiera, podría dejar en libertad hasta un homicida. Uf, fuerte, pero era la voz de un Magistrado de la República.
Fiscales que sencillamente culpaban a Carabineros de no hacer bien su pega, cuando ellos mismos (al comienzo de la reforma procescal penal) preguntaban : “¿que se tiene que hacer en este caso?” En un evidente desconocimiento de como se manejaba, por ejemplo, un sitio del suceso. El paso del tiempo me dio la razón ya que varios de esos fiscales adjuntos fueron adquiriendo la experiencia necesaria, transformándose luego, en seres omnipotentes, casi intocables, ácidos en la crítica a las Instituciones de Seguridad Pública pero nulos en su propia autoexpiación de errores.
No pocas veces, la gente nos acusaba y las emprendía contra nosotros por estas “desigualdades judiciales”; pero rápidamente se daban cuenta que no era un asunto a resolver por la PDI o Carabineros (hay claras instrucciones de no comentar nada frente a las víctimas).

El Carabinero es por escencia un apasionado de su trabajo. Pude ver como no cejaban en su esfuerzo por prevenir y aclarar delitos, aun a riesgo de que la fiscalía diera poco o cero interés al caso, pero, vaya si el tema era de connotación nacional, cual polillita los garantes judiciales, no paraban de hablar frente a las cámaras.

Volviendo al caso, la seguridad hoy en día es y seguirá siendo un paradigma. Claro, porque, por comentar un hecho no menos importante, aun no logro comprender como en la Subsecretaría de Prevención del Delito, su director es un Empresario. O sea, no dudo de las capacidades intelectuales y de administración que posea, pero vaya que se nota lo neofito de sus conocimientos. Téngase en cuenta que no posee, ni siquiera ha cursado un Diplomado en Seguridad. Su currículum habla por sí solo. Se habla de prevención, de sanción (www.seguridadciudadana.gov.cl/sancionar_-_plan_de_seguridad_publica_2010-2014.html) y otros conceptos que a la vista de un experto, no llevarán a erradicar el delito.

La fórmula, la tiene el Poder Legislativo; son ellos los que trabajan (al menos eso creemos) en las leyes de la República, pero desde hace más 20 años, estan al debe.

La gente no quiere demagogia; no quiere políticos espetándose improperios; no quiere fotos en planes preventivos que no resultan (lo digo con fundamento)..la gente quiere aprender y sentirse segura en su propia casa. Quiere que el delincuente esté preso y no libre pero, por sobre todo, desea que las instituciones funcionen y no se tiren la pelota unos a otros cuando se trata de responsabilidades.

La exclamación de justicia de la mujer asaltada en su propia casa frente a la jueza que otorgó la libertad a sus agresores, debe y tiene que ser la enésima alerta de que algo no funciona en el sistema anti delincuencia..está más que claro que no es precisamente ni Carabineros ni la PDI; mientras saquen sus conclusiones, vean como ya nada de lo que aparece en los medios respecto al tema nos sensibiliza..

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