Cálculos estimativos del sitio web especializado en separaciones y divorcios, www.separadosdechile.cl revelan que el 2009 , en juicios que buscan dar término al matrimonio, los chilenos gastaron poco más de 240 mil 694 millones de pesos en honorarios de abogados, escrituras de liquidación de sociedades conyugales, compensaciones económicas, certificados del Servicio de Registro Civil y trámites notariales previos a la presentación de sus causas en tribunales de familia.
El mayor gasto se produjo en el pago de compensaciones económicas a las cónyuges por un monto superior a 180 mil 066 millones de pesos y más de $60 mil 248 millones de pesos en honorarios a los abogados, equivalentes al 74,8 por ciento y al 25,03 por ciento del total de gastos, respectivamente. El gasto correspondiente a contratación de juristas se incrementaría entre un 15 a un 20 por ciento si se considerara en los cálculos las 14.083 causas judiciales del 2009 que fueron abandonadas tras ser ingresadas a tribunales.
En relación al aporte estatal en asesorías legales gratuitas, según la cuenta pública de la Corporación de Asistencia Jurídica, publicada en septiembre 2009, de 51.361 causas de familia ingresadas por la C.A.J. a tribunales entre enero 2008 a junio 2009, 16.435 de éstas correspondían a divorcios patrocinados por abogados de esa corporación lo que representa un 27,8 por ciento del total de causas ingresadas al poder judicial en el mismo periodo. Se estima por tanto , considerando tales cifras, que el gasto estatal sería de alrededor de US$13 millones de dólares en el mismo periodo.
Desde el 2005 al 2009, más de 227 mil chilenos se han divorciado, gastando una cifra superior a un mil millones de dólares (US$ 1.004.513.809) en sus procesos judiciales y, mediante el pago de diversos impuestos asociados a tales trámites, también han contribuído a engrosar con millonarias cifras las arcas fiscales.
Nos parece bastante cuestionable que el Estado esté financiando através de la C.A.J. uno de cada cuatro divorcios en el país, sin que hasta la fecha se haya creado paralelamente una entidad dedicada exclusiva y gratuitamente a mantener a las familias unidas. Así las cosas, da la sensación que el Estado chileno es proclive al divorcio, lo que obviamente descartamos, pero nuestra convicción es que hace falta corregir tal carencia.
Ricardo Viteri Prado
Director de www.separadosdechile.cl