Un analisis de 5 mil 177 mensajes que recibió la página web www.separadosdechile.cl entre los años 2007 y 2009 de parte de personas que se habían separado de sus cónyuges, permitió concluir que 74% de los separados y 71 % de separadas sin hijos demoran menos de un año en establecer una nueva relación estable, en cambio el 65 por ciento de separadas con hijos demoran más de dos años en encontrar un nuevo amor. A su vez el estudio reveló que una de cada cinco madres que se separan no establecerían lazos afectivos con una nueva pareja a objeto de proteger a sus hijos o porque no tienen tiempo para dedicarse a su propio desarrollo personal.
La notoria diferencia entre lo que demoran unos y otras en rehacer su vida sentimental podría explicarse por la vigencia de una centenaria normativa que, al producirse el quiebre irremediable del matrimonio, cede el cuidado de los hijos a la madre, limitándola en tiempo y oportunidades para encontrar el amor.
Tras conocer las cifras que arrojó el estudio, el director de la página web especializada en separaciones matrimoniales, Ricardo Viteri P, opinó que, “ni la separación ni el divorcio debieran ser una sentencia de muerte sentimental. Sin embargo las cifras demuestran que, desde hace más de 150 años, miles de mujeres,sólo por su condición de ser madres, son condenadas a una suerte de paralisis afectiva o celibato si se separan del marido.El Estado tiene el deber de entregarles una mejor calidad de vida, implementando políticas de prevención de crisis matrimoniales y en casos de quiebres irremediables, validando la tuición compartida u otra alternativa similar como opción al momento de regular el cuidado de los menores”.