Si incluyeramos en los divorcios del 2009 las numerosas demandas pendientes de audiencia que fueron traspasadas al primer trimestre 2010, las separaciones legales del año pasado superaron con creces los matrimonios. Por qué tanta gente separándose ? Si bien las infidelidades han aumentado, al igual que los problemas económicos y las disfunciones sexuales, éstos son problemas conyugales de siempre. Entonces tal vez la explicación sea que el matrimonio ya es parte de la cultura de lo desechable. Tiene sentido, pues hoy resulta más fácil descasarse que casarse.
Así las cosas, la decisión de divorciarse se toma sin pensarlo mucho. El procedimiento demora mucho menos que el tiempo que empleó en organizar la boda y hasta se puede solicitar “subvención estatal” si no tiene los suficientes recursos para un abogado particular. Me parece bien que el Estado ayude a divorciarse al que no tiene los medios para pagarse un abogado, pero ¿actúa el Estado con el mismo criterio para incentivar y fortalecer las uniones , la familia ? En este tema, el Estado está al “debe” con la familia chilena.