Luego de más de dos meses del terremoto 8.8 que sacudió nuestra zona, nos vemos con un Santiago impersonal que realmente no le importa y olvida rápidamente lo que nosotros aún vivimos en nuestra ciudad. He tenido la oportunidad de hablar con varias personas que viven y trabajan en Santiago y la mayoría de ellos, ya están cansados de escuchar y hablar del terremoto, el cual paso hace tanto tiempo. Como diría nuestro cóndor nacional Plop ó exijo una explicación.
Creo que es prudente hacer un llamado absolutamente a todos, en preferir los productos, empresas, profesionales de las zonas afectadas para apoyar el despegue de la economía interna y así poder tratar de ayudar a la reducción de la cesantía. Como indica el viejo refrán “Una mano lava a la otra y las dos lavan la cara”. Bueno ya es hora que nos lavemos la cara e iniciemos un cambio, “Tú apoyo y el mío y el de todos”, hoy es fundamental, no podeos darnos el lujo de esperar.