Existen muchas razones atendibles y otras curiosas para divorciarse, pero hay algunas que llegan a asombrar.Es el caso de un hombre de 72 años y de clase media que se divorció recientemente luego de cumplir 40 felices años casado. La razón: su esposa se niega a tener sexo diario
El matrimonio llevaba cuatro décadas de casados, pero al cumplir los 60 años su señora lo dejó ante la insistencia del hombre en mantener una relación sexual muy “activa”, a lo que su mujer se opuso.
Lo más anecdótico es que poco tiempo después de su separación, una vecina del barrio de 24 años de edad, es decir 36 años menor que él, le propuso un “pololeo con ventaja”.
Hoy él tiene 72 y ella 36 años de edad, llevan algunos años “pololeando con ventaja” y a objeto de ofrecerle a su pareja un upgrade a “convivencia con ventaja” con posibilidades de matrimonio, el separado tramitó su divorcio para desvincularse de la mujer que lo dió de baja por exceso de sexo.
La situación demuestra que no importa la edad que se tenga, siempre se puede disfrutar del sexo. De hecho, sé de muchos adultos mayores que mantienen relaciones sexuales aun cuando a sus familiares les provoca cierta incomodidad el sólo pensarlo. No tengo idea por qué les incomoda tanto.
Recordemos que a pesar de los mitos culturales, la necesidad psicológica de intimar, excitarse y experimentar placer no desaparece con el envejecimiento, ni tampoco existe un botón de apagado en la biología del adulto mayor que indica que se acabó la vida sexual.
El sexo es una actividad que se torna esencial en una pareja y ello ha quedado demostrado más de una vez y la edad no tiene ni la más mínima importancia, mientras exista el deseo y las ganas de mantener una buena relación sexual, todo bien. Ricardo Viteri Prado, Director de Separadosdechile.cl