Las relaciones entre hombres y mujeres están cambiando a ritmo vertiginoso. De partida, el mito del macho infiel está tambaleando. Para quienes no lo han notado, déjenme decirles que las mujeres están viviendo “a concho” una suerte de revolución sexual del bicentenario . Más que nosotros, son ellas las que están imponiendo con mayor fuerza en la sociedad una visión más liberal respecto a las relaciones sentimentales y sexuales. Pareciera que junto con adquirir autonomía económica y social, abrieron de par en par las puertas del templo del placer , exigiendo a diestra y siniestra su pleno derecho a gozar las relaciones sexuales informales antes del matrimonio y fuera de éste, tal como lo han hecho sus pares durante siglos y siglos. Todo lo cual me parece justo.
También miran con deseo sexual implícito a los hombres en la calle, buscan parejas en redes sociales y no son pocas las que pasan horas practicando cibersexo u organizando, frente a una pantalla, sus próximos encuentros “touch and go”.
Y por qué no ? Si la tecnología ha facilitado el desarrollo de nuevas tendencias, poniéndose al servicio de hombres y mujeres por igual. Ambos encuentran en internet las herramientas precisas e ideales para ampliar su círculo de amigos-amigos y los amigos con ventaja.
Así las cosas , internet también se ha transformado, ni más ni menos en la antesala del adulterio. Con acceso 24 horas, 7 días a la semana y durante todo el año, la web , las redes sociales, los chats, webcams y celulares, se convirtieron en poderosas herramientas para buscar el fruto prohíbido, las infidelidades y también las formas de ocultar esos engaños. Claro que sí. Hay ciberempresas que organizan la logística necesaria para que los adúlteros no sean descubiertos. Entonces, por qué reprimirse ? Todo está pensado para ese desliz y ,desde el anonimato del PC, no son pocos los que planifican y establecen múltiples relaciones paralelas virtuales y a lo menos una o varias de ellas , las terminan en un encuentro cara a cara en la pieza de un motel. Para fortuna de las y los cuernudos, también hay ciberempresas que se dedican a “pillar” a los “pastelitos”
Este es parte del mundo de internet , que sabemos que la mayoría conoce muy bien porque es impresionante la cantidad de cibernautas, hombres y mujeres, que visitan a diario sitios de contacto y demases. Además, avala lo dicho el que los divorcios hayan igualado los matrimonios. Calcule : si el 65 por ciento de los divorcios tienen como causal la infidelidad , ello equivale a decir que de cada diez parejas que se están casando, casi siete de esos novios o novias terminarán inscribiéndose en esas páginas repletas de infieles. No son cifras menores para un país que se decía pacato.
Eso sí que en Chile, todo esto no es tema para la sobremesa. Entre amigos de toda la vida y en un asadito con harto vino , sí, puede ser. Es que hablar del tema entre familiares , gente de la oficina o simples conocidos, induce a la sospecha. Y todos sabemos que, en nuestro país, de la sospecha al hecho hay poco trecho.